Tras la caída de los precios de la cola de langosta a nivel internacional y la poca producción de pescado en la zona, los comunitarios de Tuapi, Wawa Barr, Hallower y Krukira en el Caribe nicaragüense, han encontrado una nueva forma de subsistir a través de la captura de las aguamalas o medusas, las que ahora son exportadas.
La aguamala o medusa (Stomolophus meleagris), es una especie que permanece en las costas cálidas de Nicaragua en los últimos cuatro meses del año.
Se les encuentra en el mar y cuando hacen contacto con las personas, causa picazón, pero a diferencia de otras especies, ésta sí se puede comer.
Una empresa de capital mexicano-nicaragüense denominada Pesquera Bilwi, trabaja con el apoyo del Instituto Nicaragüense de la Pesca (Inpesca) en la comunidad Tuapi, donde han construido una pequeña planta semiprocesadora de esta especie marina nunca antes explotada en el país.
En este momento esperan llenar un contenedor con 40 mil libras de aguamala, para ser exportadas hacia el mercado asiático.
UNA BUENA ALTERNATIVA
Javier Álvarez Tello, gerente general de la empresa y especialista en el estudio de la aguamala, dijo que “en este momento estamos comprando la libra de aguamala a cincuenta centavos de córdoba, esta alternativa de los comunitarios es buena, por cuanto pueden pescar la especie en cayucos, pangas o veleros y como se capturan a orillas de la playa el costo de la captura es bajo”.
El experto explicó que actualmente la empresa está captando 100 mil libras diarias de aguamala. “El problema es que ha salido tanto producto que la capacidad de esta pequeña planta nos hace que paremos las compras”, reconoce el mexicano.
Según los registros, hay pescadores que capturan hasta 20 mil libras diarias, esto ha venido a ser una alternativa para los que se dedican a la pesca y para los comunitarios de Tuapi, pues un grupo de mujeres indígenas de esta comunidad trabaja en la pequeña planta procesadora del producto.
A PURA SAL
La aguamala es un producto apetecido en los mercados internacionales asiático, dependerá del país al que sea exportado y así será su uso.
En el caso de la empresa Pesquera Bilwi, el proceso que se le realiza es el de deshidratación de la campana y el piñón; éstas son las dos partes en que se divide la especie “bola de cañón” (una de las especies que se puede comer).
Tres días tardan ahí para completar el primer proceso de deshidratación, donde el único ingrediente es la sal.
A este proceso se le llama salado deshidratado y consiste en meter el producto en una salmuera (agua con sal) por un período de tres días seguidos y luego estará listo para ser exportado en baldes de 40 libras.