Benito Ricardo Rivera Rocha, de 54 años, murió a manos de delincuentes que se encontraban en el cuarto de su hija.
El llamado que Darling Rivera Rodríguez hizo desesperadamente a sus padres, desde su habitación a la 1:40 de la madrugada de ayer, despertó a su papá, Benito Ricardo Rivera Rocha.
Tres sujetos hasta el momento desconocidos por la Policía del Distrito Cuatro irrumpieron el hogar de la familia Rivera Rodríguez, ubicado en el barrio Enrique Smith; uno de ellos dio dos disparos de escopeta al señor Rivera, matándolo al instante.
La señora Paula del Socorro Rodríguez, esposa de la víctima, relató que se despertó por un ruido y “parecía que el portón principal lo habían abierto, poco tiempo después oímos gritar a mi hija”, según su denuncia interpuesta en el Distrito Cuatro de la Policía en Managua.
TRES PERSONAS
“Sólo pude mirar las siluetas de los tres sujetos, porque toda la casa estaba oscura, únicamente el cuarto de mi hija tenía la luz encendida”, dice en su declaración.
Al parecer y de acuerdo con comentario del capitán Rodolfo Mejía, jefe de Información y Análisis del Distrito Cuatro, “el señor Rivera, al ver a los sujetos, pudo haber intentado una lucha con el hacha, lo que pudo motivar a que uno de los sujetos le disparara”.
Dos disparos, uno en el pecho y otro en la espalda, terminaron con la vida de Benito Rivera Rocha, quien cayó muerto en la sala de su casa. Los sujetos huyeron llevándose un televisor.
TRÁGICA MUERTE
Freddy Omar Paz Solís, de 19 años, conocido cariñosamente como “Puca”, falleció en el trayecto al Hospital España, luego de recibir un impacto de arma corta en el costado izquierdo, realizado por tres sujetos que salían en un taxi del Hostal San Marino, en la ciudad de El Viejo.
El hecho ocurrió a las 11:20 p.m. del pasado lunes, cuando los desconocidos consumieron licor en el sitio y al salir casi atropellan a Freddy Omar y al adolescente que lo acompañaba (que ese momento reingresaban al local), fue cuando se produjo la discusión que desencadenó en la muerte de Paz.
Freddy Antonio Paz, padre de la víctima, relató que estuvo con su hijo en la finca familiar y al regresar a casa el joven se encontró con su amigo identificado como Byron, quien lo invitó a una novena de la Purísima en el barrio Esquipulas y luego al referido centro.